Calles de Busseto

Uno de los lugares que debía visitar cuando estuve en Italia era el pueblo donde nació mi bisabuelo. En mis primeros días en la “bota” organicé poder conocer este pueblo aunque sea por unas horas.
En una fría mañana de otoño de noviembre partimos desde Fidenza (nuestra primera base en Italia) en la provincia de Parma que está muy cerca de este pueblo parmesano llamado Busseto.

Un pueblo ajetreado

Una de las cosas que más me llamó la atención de este pequeño pueblo de 7 mil habitantes es su vida en las calles, es lo suficientemente chico como para que cualquiera se diera cuenta en su centro peatonal que eramos turístas. La gente se saludaba todo el tiempo, hablaban, hacían sus compras, con gran movimiento pero nosotros veíamos que 2 o 3 calles más allá estaba el campo y la ruta que indicaba que el pueblo se terminaba. Mientras tanto el centro del mismo bullía como una ciudad de mayor concentración.

Dentro del radio de esas dos o tres calles alejadas del “ruido” podíamos encontrar escenarios como el de la foto, un grupo de casas de diferentes épocas y materiales pero con identidad italiana.
Algo que no se encuentra mucho en los centros históricos de las ciudades italianas es poder tomar una fotografía con pocos autos apiñados en ella. En este caso, la mañana era especial y aparte de encontrarnos con muchas ventanas abiertas, la soledad en las calles es notoria.

Curiosidades

Ademas del colorido de las casas, esa mañana nos asombró encontrar diferentes inclinaciones de la misma, algunas provocadas por el tiempo y la falta de mantemiento, que hacían de esa calle un lugar especial y en otras era evidente que ya habían fallado los cálculos al construirlas.

En sujetar.com puede encontrar un album completo de fotos de Busseto, Parma con fotografías complementarias.